













Esta reforma de entrada en Lleida ejemplifica cómo transformar un espacio funcional en una zona con estilo y confort. El objetivo principal del proyecto era eliminar las escaleras que dificultaban el acceso al ascensor y redefinir el espacio para mejorar su accesibilidad y estética.
Se creó un nuevo forjado para replantear las escaleras que conducen a las viviendas, obteniendo un hall amplio y elegante. Para remarcar la significativa altura de este espacio, se combinaron baldosas de gran formato con un espejo vertical de más de tres metros, diseñado para potenciar la sensación de verticalidad y sofisticación.
El pavimento se revistió con baldosas texturizadas, ideales para zonas de tráfico intenso, combinadas con baldosas de imitación madera para aportar calidez. Los buzones empotrados, integrados perfectamente en el diseño, complementan la funcionalidad del espacio con un estilo limpio y contemporáneo.
La pared principal, donde destaca el espejo, se revistió con baldosas en relieve, añadiendo textura y dinamismo al diseño.
La iluminación nocturna es uno de los elementos más destacados de esta reforma. Se instaló un LED integrado en la pared, creando una guía sutil hacia el ascensor. Además, dos grandes esferas luminosas proporcionan un ambiente cálido y agradable, contrastando con la escalera y resaltando las formas redondas que caracterizan al espacio.
El diseño de la barandilla, totalmente artesanal, sigue un patrón de formas suaves y redondas, aportando un toque único al conjunto. Para cerrar el círculo, se eligió una gama cromática cálida, basada en tonos tostados que equilibran elegancia y acogimiento.
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